Tengo un gatito nuevo que traje de la Protectora Sarmiento, institución con la que colaboro. Lo pueden ver en este post, le habían puesto Comino. Yo todavía no le pude sacar ninguna foto posando porque no se queda quieto un minuto (además tiene un detector de movimiento incorporado).

En casa le pusimos Jaimito. ¿Se imaginan por qué?

Es una gato joven que tiene una energía increíble. Yo, acostumbrada a mi gata Mirtha (que es una SEÑORA y un almohadón peludo), tengo la vida revolucionada con esta adopción. El gato se sube a todos lados, es hiperkinético y come como lima nueva… pero es todo amor y se da con todo el mundo, algo que Mirtha nunca hace. Aparte de eso nos cayó en el edificio una inspección de la empresa de gas y nos dejó a todos sin el servicio para que hagamos modificaciones. Como si fuera poco, estoy refaccionando la casa donde vivo y estoy buscando un lugar para mudarme definitivamente.

Decir que estoy un poco estresada es poco. Por suerte hay cosas que se pueden hacer y si tú también estás enfrentando un cambio o prevees que habrá uno en tu vida, estos consejos pueden ayudarte a transitar esas aguas turbulentas y que como Jaimito, siempre caigas con las 4 patas.

1.- Reconoce qué es lo que está pasando

Sé real acerca de tu situación y elimina la negación. Identifica qué puedes controlar o influenciar para tener perspectiva y desarrollar una estrategia.

2.- Pide colaboración

Hacer un brainstorming con otra gente es un excelente recurso para recolectar información aprendiendo sobre otros puntos de vista para solucionar problemas de manera creativa.

3.- Cuídate

Cuidar bien de ti mismo tanto física, mental, emocional como espiritualmente es un factor clave para mantenerte fuerte y enfocado. Tener algunas rutinas o hábitos diarios te da idea de consistencia y un sentimiento de control sobre tu vida.

4.- ¿Necesitas descargarte o tener alguien que te escuche?

Arma tu propio grupo de apoyo con familiares, amigos, colegas y profesionales que te escuchen con objetividad y comprensión.

5.- Interrumpe y reemplaza tu conversación mental negativa

El miedo hace que veamos las situaciones a través de una lente que enfatiza el pensamiento problemático y los peores casos que te imagines. Hazte cargo de tu actitud. TÚ eres el origen de tu pensamiento y comportamiento. La manera en que ves la situación determina tu experiencia. En vez de enfocarte en lo peor, espera lo mejor.

6.- Realiza actividades estimulantes o placenteras

Deja la seriedad y hazte tiempo para relajarte con tus amigos y familia. Crear oportunidades para divertirte te ayudará a estar menos estresado y tensionado.

7.- Recuerda una experiencia pasada en la que hayas hecho un cambio exitoso

¿Cómo lo hiciste? ¿Qué puedes tomar de tu experiencia pasada para usarlo en el futuro? Buscar en tu historia personal crea confianza y hace correr tu creatividad.

8.- Invita a la curiosidad

Pregúntate: ¿cómo me invita a crecer esta situación? ¿Qué puedo aprender sobre mí y sobre mi vida a partir de este cambio? ¿Qué oportunidades me ofrece este cambio? ¿Qué puedo sacar de esta experiencia que me mejore a mí o a mi vida? Usa lo que descubras para seguir yendo hacia adelante.

9.- Practica estar presente

Enfócate donde estás hoy para guiar tus decisiones y acciones. La mayor parte del estrés emocional y el miedo se genera cuando uno mantiene la atención y el foco en el futuro. Preocuparte por los “qué pasaría si…”, el peor de los casos y los problemas, hacen que el estrés y la ansiedad sigan altos. Volver al presente te ayuda a desengancharte del drama y las historias que creas en tu cabeza (y que casi seguro nunca ocurrirán).

10.- Mírate en el futuro, del otro lado del cambio

Crea en tu mente una imagen vívida de cómo ves tu vida en un momento del futuro. Asegúrate de agregar mucha emoción a esa imagen para ayudarte a mentener la intención en tu mente y tu corazón. Haz que esta imagen sea positiva. Incorpora el hacer esta visualización como parte de tu rutina diaria (ver el punto 3) y úsala para que te lleve adelante en esta transición.

No importa lo que esté pasando en tu vida, el único poder que siempre conservas es el de elegir cómo te ves a ti mismo y tu situación. Date cuenta que cada experiencia ofrece una nueva oportunidad de aprender. Más que ver lo que se viene como algo a lo que temer y evitar, puedes elegir correr hacia la próxima etapa de tu vida abriéndote a nuevas oportunidades.

Ahora que sabes esto: ¿le temes al cambio? Compártelo en los comentarios abajo.