Según la Asociación Nacional de Jardinería (National Gardening Association) 43 millones de norteamericanos seguirán la tendencia de crear una huerta orgánica en sus hogares. La última encuesta refleja que el 54% de los norteamericanos eligen cultivar sus propios vegetales con el fin de ahorrar dinero y también por motivos de sabor y calidad.
Asimismo, Michele Obama anunció en marzo pasado que plantaría hortalizas en la Casa Blanca de manera que sus hijas puedan consumir frutas y vegetales frescos.
¿Qué tiene que ver todo esto con la felicidad?
Todos sabemos que la jardinería es un paliativo del stress. Y los alimentos juegan un rol muy importante en la salud en general y en la respuesta del cuerpo al stress.
No me gusta la jardinería y preferiría invertir mi tiempo haciendo otra cosa pero me gusta comer alimentos saludables. Dado que no cultivaré mis propios vegetales y debido a que vivo en el centro de Buenos Aires tengo que comprarme mi propia comida.
Es por ello que visité varios locales en mi ciudad donde puedo comprar frutas y vegetales de mejor calidad que en el supermercado (soy vegetariana desde los 14 años, últimamente una “pecetariana” debido a mis viajes frecuentes). Desde que me mudé estoy conociendo la calidad de los productos que venden los negocios de la zona en que vivo. Olvídate de encontrar alimentos orgánicos en el negocio de la vuelta de tu casa: la mayor parte de la producción del país se exporta y el resto se vende en locales muy prestigiosos.
Quiero encontrar a alguien que cultive sus propios vegetales y que quiera vender la producción excedente. Eso me ayudaría a volver a mi viejo hábito de consumir mayormente alimentos crudos. No me había dado cuenta de ello cuando mi madre solía preparar todas nuestras comidas, el 75% de ellas eran crudas. Durante años me alimenté de esta manera hasta que me mudé.
Los propulsores de la comida cruda argumentan que tendrás más energía si consumes alimentos crudos. No estoy segura de la base científica de este fundamento pero sí puedo decir que desde que me mudé y dejé de consumir los alimentos preparados por mi madre perdí mucha de mi energía. Ya sea que pueda estar relacionado o no, estoy tratando de volver a estos hábitos (Si quieres agregar más alimentos crudos a tu dieta busca en Karen Kowler, El Coach de los alimentos crudos. Ella es increíble).
¿Sin embargo, qué sucede si te gusta la jardinería y desearías cultivar tus vegetales pero vives en la ciudad y no tienes nada de espacio para hacerlo?
Algunas ciudades, por ejemplo Atlanta, Chicago y Vancouver están alentando a sus ciudadanos a tener un espacio verde en el último piso de los nuevos edificios.
Los Ángeles tiene 66 jardines comunitarios. Santa Mónica está implementando un servicio a fin de que las personas que tienen un jardín en su casa pero no lo quieren utilizar, puedan contactar a otras personas que no lo tienen pero desearían trabajar en él.
San Diego se convertirá en la primera “ciudad comestible”. Con el fin de lograr este objetivo, la urbanista Nancy Hughs está dividiendo parcelas de tierra en los suburbios para transformarlas en huertas orgánicas.
En caso que no vivas en California, entra en Sharing Backyards, sitio que relaciona a personas que tienen un espacio que no utilizan con aquellas que buscan un espacio para cultivar sus alimentos.
Encontrar lo que te da felicidad, ya sea cultivando cosas o comiéndolas, es una parte importante de tu vida.
Si no lo niegas te estás aceptando a ti mismo y ello siempre te hará feliz del 9 al 5.
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