Archivo para Noviembre, 2007

Dos palabras que cambiarán tu vida

La gratitud es una técnica que se utiliza para recibir lo que querés. Si querés algo, ¡primero agradecelo! Funciona todas las veces que lo pongas en práctica. Es lo que yo usé para crear mi vida ideal. Admito que no es “perfecta” en todo sentido pero es un ejercicio de fe. Pero, ¿qué es la fe? La evidencia de las cosas que no se ven.

Probalo y contame. Es como un truco de magia.

Si no estás suscripta a mi newsletter, te habrás perdido un excelente artículo de Rhonda Byrne de The Secret.

¡No te pierdas el próximo newsletter! Suscribite SIN CARGO ahora, presionando  AQUI y recibirás de regalo un informe: FOCO, la Clave de Éxito!

Claudia

Ocupate

Una acción pequeña y simple es infinitamente más efectiva que una excusa grande y complicada. En vez de poner tu energía en evitar el esfuerzo, poné esa energía en el esfuerzo mismo y a cambio vas a obtener un resultado valioso por hacerlo.

Ahora mismo hay algo que necesita hacerse. Imaginate lo bien que te vas a sentir cuando esté terminado, como si te sacaran un gran peso de encima; ocupate y hacelo. En este momento, en este lugar, tenés una oportunidad invaluable. Podés hacer que pase algo y podés marcar la diferencia.

Olvidate de juzgar si una tarea es difícil y otra es fácil. No te preocupes por si es placentera o no. Sólo respirá hondo, sentate o parate derecho y con una determinación segura, ocupate. Pronto te vas a encontrar yendo rápidamente hacia los logros verdaderos.

Podés preocuparte y quejarte que nunca se hace nada o podés hacerte responsable y marcar una diferencia real y positiva. El momento para la acción es ahora así que ocupate y convertí ese pedacito de tiempo en un logro que te traerá valor por mucho, mucho tiempo.

Ralph Marston

AddThis Social Bookmark Button

Cómo manejamos los cambios

Cómo enfrentamos los cambios que nos da la vida impacta en cómo manejamos la vida misma. Vemos el cambio como una oportunidad para el crecimiento o tratamos desesperadamente de mantener el status quo? Aquí van algunos tips para ayudarte a enfrentar los cambios y allanar los obstáculos de tu vida. 

1.- Expandí tus horizontes

Usá el cambio para aprender algo. Ahora es el momento de volverte un experto con la computadora, aprender a sacar buenas fotos con la cámara que está guardada en un cajón o mejorar tus habilidades para escribir yendo a un taller de escritura. Vas a aprender algo nuevo y a conocer gente que comparte un interés en común con vos. 

2.- Viví una vida saludable

Prestá atención a la comida que ingerís para potenciar tu cuerpo. Elegí alimentos ricos en proteínas, granos enteros y muchas frutas y vegetales. Así como la comida potencia tu cuerpo, el sueño potencia tu cerebro. En lo posible dormí de 7 a 8 horas. Hacé ejercicio todos los días. Todo eso ayuda mucho a que te sientas mejor. 

3.- Usá tu grupo de apoyo

Cuando te sentís triste, confundido o sobrepasado por las cosas, no dudes en contactar a un amigo, familiar o un terapeuta. Elegí alguien que te escuche sin juzgarte. Hablar es una buena manera de aliviar tu carga mientras trabajás en tu cambio. 

4.- Convertite en voluntario Doná tu tiempo para ayudar a otros y fijate qué bien se siente. Cuando tu vida parece estar en completo descontrol ayudar a alguien pone las cosas en perspectiva. No importa cuan malas parezcan las cosas, siempre habrá mucha gente a que le gustaría cambiar lugares con vos. Acordate de eso. 

5.- Hacé una lista de las cosas estables de tu vida

Cuando el cambio está dando vueltas a tu alrededor y te sentís totalmente fuera de control, hacé una lista de las cosas que permanecen estables en tu vida. Cuál es tu rutina diaria? Te levantás a la misma hora todos los días, tomás café y leés el diario antes de irte a trabajar? Tenés programas de televisión favoritos que mirás siempre? Vas a algún servicio religioso todas las semanas? Hacer una lista de las cosas de rutina te hace acordar que existe algo de estabilidad en tu vida. 

6.- Tomate tu tiempo La vida puede cambiar en un instante pero toma tiempo acostumbrarse al cambio. Si perdés tu trabajo no esperes un ajuste inmediato a tu nuevo estado de desempleado. Si enviudaste o te divorciaste, va a llevar tiempo el acostumbrarte a la rutina de vivir solo. Entendé esto y permitite estar tranquilo en tu nueva situación de vida. 

7.- Explorá las oportunidades en la transición

Una puerta se abre porque otra puerta se cerró. Este puede ser el momento de investigar algo importante como mudarte de una casa a un departamento o quizás a otra ciudad. Quizás querés hacerte un cambio de imagen. Y qué tal involucrarte en política o abrir un negocio? Todo es posible. 

8.- Llevá un diario Llevar un diario personal es muy terapéutico. Escribí cómo te están afectando los cambios. Cuáles son tus sentimientos? El diario es sólo para vos, así que escribí desde el corazón. No censures lo que escribas.  

9.- Date tiempo para estar con vos mismo

Estás ocupado cuidando a los demás y no te ocupás de vos? Cuando tu vida está en transición es importante que te hagas tiempo para estar con vos mismo. Para funcionar efectivamente tenés que estar en paz. Todos tenemos las mismas 24 horas todos los días. Hacé de vos mismo tu prioridad, incluso si tenés que dejar de lado otra cosa. Si es necesario, hacé una cita con vos mismo y mantenela.   

10.- Hacé el duelo por lo que perdiste Todos los cambios implican la pérdida de algo. Date permiso para hacer el duelo por lo que estés perdiendo sin importar lo tonto que parezca. Esto es hago que tenés que hacer de una forma que sea significativa para vos para que puedas continuar tu vida sin arrepentirte 

AddThis Social Bookmark Button

Libera tu corazón de las preocupaciones

Por qué hay que hacerlo es obvio. El problema es cómo lo hacemos.

Por experiencia propia sé que no es fácil. Las preocupaciones suelen presentarse en forma de escenarios hipotéticos negativos del tipo “qué va a pasar cuando no tenga/no haga…” Más que nada nos asustamos porque no sabemos cómo reaccionar si llegara ese momento y nos sentimos abrumados por la incertidumbre.

Mi punto de vista es tener una actitud realista y tener listo un plan de crisis para cada una de esas preocupaciones.

Te propongo el siguiente ejercicio. En una hoja en blanco anotá todas las cosas que te dan miedo del futuro, todo lo malo que creés puede llegar a pasarte y que te quitan el sueño. Por ejemplo:

  • Que te desalojen
  • Tener una enfermedad incurable
  • No poder renovar el alquiler de tu casa
  • No encontrar al amor de tu vida
  • Que te roben
  • etc etc
  • Una vez que tenés la lista, sé honesto con vos mismo y preguntate cuáles son realmente las posibilidades de que pasen esas cosas. Me refiero a que si hace meses que no pagás el alquiler, que te desalojen es una posibilidad muy cierta y urgente pero si recién firmás el contrato de alquiler y estás pensando que quizás dentro de un año puede ser que la empresa donde trabajás cierre o te despidan entonces te angustiás porque a lo mejor no podés pagar el alquiler y te van a desalojar, eso no es urgente y para esa preocupación en especial podés prepararte con anticipación.

    Asigná prioridades de 1 a 10 a tus preocupaciones en base a 1) la urgencia temporal y 2) las posibilidades REALES de que eso suceda (1 sería lo más urgente y real que te pueda pasar y 10 lo menos).

    Para organizarte mejor, pasá la lista a otra hoja empezando por tu preocupación número 1, continuando con la 2, etc.

    Ahora concentrate en la preocupación nro 1 y fijate qué podés hacer al respecto. Después que digas “nada! no puedo hacer nada!” volvé a pensar. Volvamos al tema del desalojo. Tenés forma de conseguir el dinero que debés? Podés pedirle a alguien prestado? Hay alguna manera de conseguir el dinero (legalmente)? Dónde podés ir a vivir en caso que llegue el aviso que tenés que dejar la vivienda? Dónde vas a poner tus pertenencias? Enfocarte en las alternativas posibles es más positivo que ponerte a llorar y va a darte mejores resultados que esperar que te salve algún superhéroe.

    Hacé lo mismo con todas tus preocupaciones. Cuando llegues a las que son menos urgentes y acuciantes, puede pasar que te des cuenta que no son verdaderas preocupaciones. Quizás son problemas de la sociedad (como el terrorismo o la falta de vivienda) y que en realidad no hay forma de medir el impacto cierto sobre tu vida. Si querés sentirte más tranquilo, hacé tus planes de contingencia. Preparate para lo que pudiera llegar a pasar. Tené las cosas listas por si te encontrás en ese escenario.

    En Argentina hace unos años el fantasma era quedarse sin trabajo. Con una alta tasa de desempleo, si te echaban era bastante poco probable volver a encontrar alguno. En ese escenario, preveer para lo peor era sensato. Si no tenías suficientes ahorros, pensar en viajar al Caribe quizás no era la mejor decisión y sí ir a algún lugar menos caro y guardar un porcentaje en caso de quedar desempleado.

    Salvo casos muy puntuales, para el resto podemos prepararnos y si tenemos planes concretos, el impacto en la vida presente se minimiza y podés concentrarte en algo que te reporte más valor.

    AddThis Social Bookmark Button

    Liberarse del odio

    Es útil el odio? Existe un buen uso para el odio?

    Para mí, sí. Cuando odiamos algo o a alguien, eso provoca un despliegue de sentimientos en nuestro interior. Esos sentimientos son una señal de que algo no está bien. Qué novedad, no? No soy doctora en medicina pero sí se que inician una reacción en cadena que termina en toda clase de enfermedades, sean emocionales o físicas (que es lo más común). Son un signo de resistencia.

    A todos nos asustan los cambios. Nos encantaría que nuestras vidas fueran predecibles para no tener que ajustarnos a una situación nueva pero la verdad es que la vida no está diseñada así. Cuando nos topamos con desafíos, nuestro cuerpo y nuestra mente entran en estado de alerta: hay algo que no encaja con la construcción de nuestra visión del mundo.

    Lo más sano y lo más dificil de hacer sería resolver ese desafío, ver si presenta una oportunidad de mejorarnos y si no, al menos no dejarlo permanecer dentro nuestro.

    En cambio, lo que hacemos la mayoría de las veces es rumiar sobre los aspectos negativos que tiene, todo el impacto negativo que va a tener sobre nuestra vida, cuánto nos vamos a desviar de nuestro camino programado, etc. Escuchaste alguna vez aquello en lo que nos enfocamos es lo que conseguimos? Cuanto más rumees, más te enfocás en el problema y más vas a conseguir esos efectos negativos en los que te enfocás para comenzar a rumiar de nuevo y repetir el ciclo.Con el tiempo se vuelve un efecto visceral que llamamos “odio”. Odiamos nuestro trabajo, a nuestro jefe, nuestra casa, etc. Casi siempre terminamos enfermándonos agregando más excusas a nuestro “derecho” a odiar.

    Cuál es el buen uso entonces? Cuando nos damos cuenta que estamos dentro de este ciclo, podemos detenernos y pensar en la causa de nuestro descontento. Qué es lo que estamos resistiendo? Hay alguna manera de cambiar esta resistencia en aceptación? Podría ser que estemos resistiendo algo que en realidad nos haría avanzar? Podemos capitalizar la situación y hacerla trabajar en nuestro favor?

    Y si no la podemos cambiar y sigue siendo negativa, necesitamos realmente enfocarnos y dedicarle tanta atención? Hay algo más en lo que te podrías enfocar? En general, cuando conscientemente nos enfocamos en algo más positivo, tendemos a cambiar nuestra energía. Cuando hacemos eso, toda nuestra vida mejora. Quizás al principio tengas que forzarte a enfocarte en algo más positivo. Cuando estaba muy enferma el año pasado, a veces tenía episodios de dolor muy agudo que duraban horas. Al principio me decía “Ojalá parara el dolor, por qué no para, qué puedo hacer o tomar para que pare” y me quedaba dando vueltas en el hecho que estaba sufriendo mucho dolor y que mi enfermedad era provocada por el estrés que a su vez era producto de la gente con la que tenía que trabajar que a mi forma de ver hacían todo lo que podían para que mi vida fuera miserable. Todo eso agregaba más estrés al dolor que sentía. Cuando comencé a cambiar mi enfoque del dolor a cualquier otra cosa (durante estos episodios me forzaba a pensar en las cosas más triviales como planificar el menú de la semana) empecé a mejorar.

    Entonces, tras un corto período de pensar en cosas positivas, nos encontramos enfocándonos menos en la causa de nuestro odio. Un día ya no tiene más poder sobre nosotros. Ahí es cuando empezamos a ver más posibilidades y nos damos cuenta de cómo hacer que para dar vueltas las cosas a nuestro favor.

    Cuando estamos libres de odio nuestra vida parece más liviana y finalmente logramos ver lo bueno que hay a nuestro alrededor que antes no podíamos ver.

    AddThis Social Bookmark Button

    Preguntas positivas

    Cuando tu mente escucha una pregunta, no tiene otra opción que aceptar la premisa de esa pregunta y pensar una respuesta. De otra manera la pregunta sería imposible de comprender.

    Cuando escuchás seguido una pregunta en particular, seguramente buscás contestarla. Incluso si no te das cuenta que lo estás haciendo, tu mente sigue buscando una respuesta.

    Las preguntas a las que estás expuesto de manera regular tienen una influencia poderosa en la dirección de tu vida. Y muchas de las preguntas que escuchás más seguido vienen directamente de vos.

    Qué preguntas te hacés a vos mismo? Son preguntas negativas como por qué nunca podés hacer nada, o son más positivas como preguntarte qué fue lo mejor que te pasó hoy?

    Por los próximos días, cuando te encuentres preguntándote algo, pensá qué clase de influencia va a tener esa pregunta en tu vida. Prestá atención a lo que preguntás y hacé el esfuerzo de hacerte preguntas positivas.

    Las preguntas que te hacés continuarán influenciando tu vida mucho después de haberte dado cuenta. Entendés por qué es tan buena idea hacer que esas preguntas sean positivas?

    Ralph Marston 
    AddThis Social Bookmark Button