Es preferible mirar a la vida y al empleo con una actitud positiva. Es maravilloso usar tu potencial al máximo y llegar tan lejos como te lleven tus talentos. Cada día es un nuevo día de desafíos que estás tratando de alcanzar. Tenés muchas cosas interesantes para hacer y no hay suficientes horas en el día. El éxito viene de la excelencia. La excelencia se recompensa tanto monetariamente como con reconocimiento y resultados en motivación. La excelencia es un camino, un viaje continuo y no un destino. La búsqueda de la excelencia requiere dedicación y compromiso. La excelencia es un camino hacia un blanco móvil, que se mueve siempre un poco más allá y te lleva a alturas que nunca creiste posibles. La búsqueda de la excelencia requiere que uses tus reservas de energía, que uses tu ingenuidad. Las personas exitosas alcanzaron el éxito sólo a través del esfuerzo, manteniéndose enfocadas en su tarea y con sacrificio. Hacer un trabajo para el que tenés talento se vuelve una alegría, es algo que esperás todos los días. Encontrás ideas y recursos dentro de vos mismo que no sabías que tenías. Trabajar en algo que te gusta es un placer, no una tortura. Y entonces, aunque alcanzás el éxito, el esfuerzo requerido para lograr la excelencia fue apoyado por una actitud positiva.Una vez que encontrás tu vocación real, alcanzar la excelencia se convierte en el objetivo a completar a toda costa. Los obstáculos en tu camino se vuelven desafíos que tenés que conquistar. Encontrás un deseo innato de aprender todo lo que necesites para ser un experto en tu tema. Empezar a trabajar muy temprano y terminar muy tarde son cosas que no te cuestionás.Para encontrar si estás en un trabajo que es tu vocación necesitás ver si estás siendo llevado por un deseo innato de lograr la excelencia, ver si automáticamente identificaste a los expertos en tu tema como tus modelos a seguir.
Nunca es tarde para enfrentar los hechos y tomar la responsabilidad por tu situación. Estás donde estás debido a tus acciones pasadas, más allá que fueran conscientes o inconscientes. Si nuestro último objetivo en la vida es ser exitosos, tenemos que mirar al trabajo que tenemos más de cerca, mirarnos a nosotros mismos honestamente y ver si hay algún aspecto del trabajo que sincroniza con nuestros talentos y acercarnos desde ese ángulo. Esta es una manera práctica de ser mejores en nuestros empleos actuales.














