El despertador suena. Son las 6 de la mañana y lo único que suena en mi cabeza es “No quiero ir a trabajaaaaaaaaar!” Me levanto haciendo un gran esfuerzo. Me arreglo, desayuno y salgo como quien sabe que el día va a ser espantoso.
Por los últimos años esa fue mi vida. Cambiar de empleo parecía la solución para salir de un ambiente laboral muy feo, el problema comenzó cuando ninguno de los trabajos a los que me postulaba cumplía mis expectativas.
Era depresión lo que estaba sintiendo? Busqué ayuda profesional pero tampoco parecíala solución. Entonces pasó algo que iba a cambiar mi vida.
Luego que mi vida personal se derrumbara por todos los costados (sólo faltaba que perdiera mi empleo para hacerla completa) me topé con la película The Secret. Fue el catalizador de un cambio.
Me dí cuenta que quien debía generar el cambio no era el “afuera” sino yo. Yo debía encontrar la manera de automotivarme. Comencé a explorar el camino de la motivación.
Qué es la motivación?
Técnicamente es lo que nos impulsa a hacer algo.
Mi definición es que es el fuego interior que nos moviliza a actuar. A veces ese fuego se apaga y nos olvidamos de nuestros sueños. Así es como nos vemos envueltos en una espiral descendente y cada vez nos hundimos más en la apatía. Nuestros sueños se apagan, nuestro entusiasmo se apaga, nuestra vida se apaga. Nos econtramos haciendo cosas de manera automática, nada nos importa, todo nos da igual.
Qué podemos hacer al respecto?
Esto es lo que yo hice. Primero, darme cuenta que el cambio es primero interior. El “afuera” es una manifestación de mi “adentro”. Hay muchos trabajos científicos sobre las profecías autorrealizadas. Si yo pienso que mi vida es un desastre, seguramente mi vida va a ser un desastre. Pero si yo pienso que mi vida es genial, mi vida va a empezar a ser genial. Cómo pasamos de un estado de total apatía a un cambio interior? A mí me sirvió serenarme, estar a solas conmigo misma y pensar. Existen otras técnicas.
Segundo, recordar mi sueño. Todos tenemos un sueño que quedó olvidado. Cuál es tu sueño? Qué querías ser cuando fueras grande? Qué cosas te interesan?
Tercero, avivar la llama de ese fuego interior. Esto se hace definiendo objetivos, investigando cómo llevar a cabo ese sueño, alimentando cada día ese deseo de alcanzarlo.
Y qué pasó conmigo?
Por empezar, con mi cambio de mentalidad surgió la posibilidad de un cambio de sector. Ahora trabajo en un lugar donde estamos en armonía con los objetivos tanto de mi empleador como míos.
Mejoré mi salud. Ya no me enfermo tanto.
Cambió mi ánimo. Ya no tengo la cara preocupada y arrugada de antes (mujeres presten atención!), me arreglo como antes pero ahora todo luce mejor.
Recuperé amigos, ya no tengo excusas para no ir a reuniones (antes era “estoy cansada” y cada vez que me preguntaban como estaba decía “y… más o menos”), cuando me preguntan cómo estoy respondo con una amplia sonrisa “estoy MUY bien!”.
Ahora tengo sueños. Esos sueños son los que motivan a mejorarme y superarme. Paso muchas horas en mi trabajo y paso otras tanto trabajando en mi casa. Las horas vuelan. Mi agenda está llena de reuniones de todo tipo y estoy segura que alcanzaré todos mis objetivos.
Si te sientes como me sentía yo, si perdiste tus sueños, si todo te da igual, continúa leyendo este blog. Compartiré contigo técnicas para ayudarte a re encender tu fuego interior. Recordarás cómo es trabajar con una sonrisa. Suscríbete a mi correo motivador de los lunes y empieza a cambiar tu mentalidad.
Yo pude cambiar. Ahora es tu turno.














